"Amor inquebrantable"
- cowmama60barnes
- 2 hours ago
- 4 min read
¿Qué diremos, entonces, ante estas cosas? Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? ¿Quién, entonces, condenará? Nadie. Cristo Jesús, quien murió —y más aún, quien resucitó—, está a la diestra de Dios e intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o palabra? Como está escrito: Por tu causa nos enfrentamos a la muerte todo el día; somos considerados como ovejas para el matadero. No, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni lo presente ni lo futuro, ni ningún poder, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa en toda la creación, podrá separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús, nuestro Señor. Romanos 8:31-39
Meditación:
Romanos 8:31-39 declara que Dios está de nuestro lado, que ninguna acusación puede sostenerse contra quienes Dios ha elegido, y que nada en toda la creación puede separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús. Pablo enumera todas las amenazas posibles: problemas, dificultades, persecución, peligro, incluso la muerte, e insiste en que ninguna de ellas tiene el poder de romper el amor de Dios por su pueblo.
Es uno de los pasajes más triunfantes y esperanzadores de toda la Biblia.
Cuando Dios está de tu lado, la oposición pierde su poder.Pablo comienza con una pregunta audaz:
Si Dios está de nuestro lado, ¿quién contra nosotros?
No dice que no enfrentaremos oposición. Dice que la oposición pierde su máximo poder cuando el Creador del universo está de tu lado.
Esto no es una motivación superficial. Es un ancla teológica.
Dios no es neutral contigo.
Dios no está distante de ti. Dios no espera que te ganes su aprobación.
Él está contigo: activa, intencional y constantemente.
Cuando sabes eso, el miedo se desvanece. Dejas de vivir a la defensiva y comienzas a vivir con confianza, no en ti mismo, sino en Aquel que sostiene tu vida.
Tu valor se establece en la cruz
Pablo nos recuerda que Dios "no escatimó ni a su propio Hijo". En otras palabras: Dios ya nos dio el regalo más preciado. ¿Por qué te abandonaría ahora?
Esta verdad desmantela las mentiras silenciosas que cargamos:
"No soy suficiente".
"Dios debe estar decepcionado de mí".
"Quizás he cometido demasiados errores".
La cruz es la declaración eterna de Dios de que tu valor es indiscutible. Tu valor no es frágil. Tu identidad no es inestable.
Eres amado con un amor probado, no solo prometido.
Nada puede separarte del amor de Dios.
Pablo luego enumera de forma poética, casi desafiante, todo lo que podría intentar separarnos de Dios:
dificultades
persecución
peligro
muerte
fuerzas espirituales
el futuro desconocido
el pasado doloroso
Y concluye: Ninguna de estas cosas puede romper el control que Dios tiene sobre ti.
Esto no es un llamado a ignorar el sufrimiento. Es un llamado a interpretarlo a través del amor inquebrantable de Dios.
Puedes sentirte conmocionado, pero nunca estás separado. Puede que te sientas abrumado, pero nunca estás abandonado. Puede que te sientas débil, pero nunca estás sin amor.
Cómo aplicar estas verdades en la vida diaria
Aquí es donde las Escrituras se convierten en más que inspiración: se convierten en transformación.
1. Comienza tu día con la verdad: "Dios está conmigo".
Antes de los correos electrónicos, el estrés, el ruido, ánclate.
Una sencilla oración matutina: "Dios, gracias porque estás conmigo hoy. Ayúdame a vivir desde esa verdad". Cambia tu postura de un esfuerzo ansioso a una confianza segura.
2. Cuando el miedo surja, respóndele con las Escrituras.
El miedo prospera en el silencio. Romanos 8:31-39 te da las palabras para responder.
Cuando el miedo dice: "Estás solo", respondes: "Nada puede separarme del amor de Dios".
Cuando la inseguridad susurra: "No eres suficiente", respondes: "Dios dio a su Hijo por mí; no me abandonará ahora".
Esto es resistencia espiritual, no pensamiento positivo.
3. Replantea los desafíos como batallas que no luchas solo.
Las dificultades son reales. Pero Romanos 8 las replantea.
En lugar de pensar:
"¿Por qué me pasa esto?", intenta:
"Dios está conmigo en esto, y su amor no se ve amenazado por mis circunstancias".
Esto no minimiza el dolor. Le da contexto.
4. Practica la gratitud por el amor inquebrantable de Dios.
La gratitud refuerza la verdad.
Intenta terminar tu día con:
Un momento en el que viste la fidelidad de Dios.
Un miedo que dejaste ir.
Un recordatorio de que su amor te sostuvo.
Esto entrena tu corazón para notar la presencia de Dios en lugar de tus problemas.
Cuando sabes que eres profundamente amado, te vuelves más paciente, más indulgente, más valiente.
Romanos 8 no solo te consuela, sino que transforma tu forma de actuar en el mundo.
Vivir amado lo cambia todo.
Romanos 8:31-39 no es solo un pasaje para leer. Es una realidad para vivir.
Eres sostenido. Eres elegido. Estás seguro. Eres amado con un amor inquebrantable, inmutable o robado.
Cuando esta verdad penetra, dejas de vivir con miedo y comienzas a vivir en libertad.
Oración:
Dios misericordioso, gracias por amarnos y enviarnos a JESÚS, nuestro maravilloso y poderoso SALVADOR. ¡Recuérdanos cada día que somos salvos por tu GRACIA! ¡Continúa dándonos fuerzas para seguir difundiendo con alegría el EVANGELIO por todo el planeta! En el nombre de JESÚS oramos. Amén.
José Reyes



Comments